Se marcha David Beckham. Deja el Real Madrid a final de temporada para jugar sus últimos años en Estados Unidos, en los Angeles Galaxy. Curiosa paradoja: uno de los jugadores que formó parte del llamado grupo de los “galácticos” y que propició que se utilizase el término galaxia para referirse al Real Madrid se marcha al equipo estadounidense del mismo nombre.
Se marcha un jugador que, por encima de sus condiciones futbolísticas, destacó siempre mucho más como icono mediático y publicitario que como deportista.
Futbolísticamente, siempre me pareció un jugador algo sobrevalorado pero tampoco ha sido el desastre que muchos quieren hacernos ver. Durante varios años fue uno de los mejores lanzadores de falta que uno ha visto, su desplazamiento en largo era excelente y, a pesar de ser una estrella, es de los jugadores más sacrificados y solidarios con sus compañeros que he visto. Sin embargo, durante sus casi cuatro años en Madrid, su estrella se fue apagando y su aportación, en lo que se refiere a goles y asistencias (que no a su lucha) se ha venido reduciendo considerablemente.